Se realizan estudios y prospecciones orientados a determinar los puestos de trabajo que mejor se adaptan a las posibilidades de los jóvenes, se contacta con empresas y se les informa de los objetivos del programa, de las capacidades y posibilidades de empleo de las personas con discapacidad y de los beneficios de su contratación.
Se formalizan diversos convenios de prácticas en empresas ordinarias, como paso previo a la contratación de estas personas.
Se emplea la figura del preparador laboral para formar y dotar de las capacidades específicas del puesto de trabajo al joven a insertar laboralmente, retirando éste paulatinamente su apoyo conforme se van adquiriendo las habilidades y conocimientos requeridos.